Capitalismo y Democracia
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ColumnCapitalismo y Democracia
Por Alejandro Pastrana Valls
La acumulación de riqueza y de recursos son características comunes en todos los episodios de la historia humana. En la actualidad, el capitalismo es el sistema (de libre mercado) que controla a las economías del mundo. Las principales fuentes de generación de riqueza son: tierra, capital y trabajo. La acumulación de capital ya sea por transacciones entre personas, empresas u organizaciones está reglamentado por las leyes de la oferta y la demanda, las cuales regulan los precios permitiendo la asignación de recursos y la distribución de la riqueza entre los distintos agentes económicos (principalmente, individuos).
El capitalismo impulsa la libertad de empresa, la competencia y la libertad de elección. La primera sugiere que todas las productoras –empresas- son libres en elegir el proceso de producción de su bien o servicio y en decidir cuándo entrar o salir del mercado. Por su parte, la competencia propone que varias empresas puedan competir para abarcar el mayor número de consumidores (personas). Incentivándose estrategias de mejoramiento de calidad y de reducción de precios. Por último, la libertad de elección señala que los productores pueden manejar sus recursos de manera independiente y los consumidores pueden adquirir de manera libre los productos que sean de su agrado. Todo ello basándose en un cálculo económico de costo-beneficio.
En síntesis el capitalismo tiene como fin último la acumulación de riqueza: el crecimiento económico. En México, el período de crecimiento económico permitió a la sociedad lograr avances en temas como la cobertura educativa, fortalecimiento institucional y modernización. Sin embargo, el crecimiento económico no estuvo asociado a una distribución equitativa de los recursos –desarrollo económico. Resultando en una repartición inequitativa de la riqueza.
En los últimos años, los grupos con mayores ingresos han alcanzado niveles más altos de riqueza; en cambio, el sector de la población con menores ingresos ha presentado una reducción constante de su capacidad adquisitiva. De acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), en el año 2000 habían 24.1 millones de personas en condición de pobreza alimentaria; en el 2002, 20.0 millones; en el 2004, 17.4 millones; en el 2006, 13.8 millones, pero en el 2008 esta cifra se incrementó a 18.2 millones. En este mismo comportamiento, el Banco Mundial estima que en 2009 el total de pobres en el país asciende a 22.3 millones.
David Gordon, académico inglés, concluyó después de un análisis multidimensional que en México el 14% de los hogares tienen privaciones alimentarias; 19%, de capacidades y 40% carencias patrimoniales.
En un sistema político democrático -un ciudadano es un voto- la población mexicana que no ha sido favorecida por el sistema económico capitalista, representa una mayoría abrumadora (40%). Por lo tanto, el 1% son los inversionistas poderosos del país que controlan más del 80% de los recursos y de la riqueza nacional; tienen en la democracia mexicana –plena y bien ejercida- un “potencial enemigo” que podría romper con el equilibrio económico que impediría, como consecuencia, el desarrollo y crecimiento del país.
En este sentido, la democracia en su definición mínima es un sistema político en el cual se eligen representantes a través de elecciones libres y competitivas, teniendo como objetivo proteger los derechos y las libertades de los individuos buscando así la solución de los problemas sociales. En cuanto más desarrollada esté, mayor probabilidad de mejorar las condiciones de vida de los habitantes.
Por lo tanto, son necesarias reformas estructurales y cambios en los niveles de participación política para crear instituciones que fomenten e impulsen el desarrollo económico de la nación. Un sistema democrático no funciona por si mismo. Éste solo es un puente entre los asuntos económicos y sociales de una nación.
Para la reflexión:
El 21 de Febrero de 1972, en la toma de posesión como Presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Institucional, Don Jesús Reyes Heroles dijo en su discurso: … “No queremos una sociedad amenazada por un doble temor: el temor de muchos al hambre, a la inseguridad; y el temor de pocos a perder lo mucho que tienen, cuando los muchos que no tienen o casi no tienen lleguen a la desesperación”…
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Last Update: Dec. 9, 2024, 11:21 p.m.