Deuda Pública y Desarrollo Económico
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ColumnDeuda Pública y Desarrollo Económico
Por Alejandro Pastrana Valls
La práctica de la centralización de los recursos fiscales e incluso su injusta distribución a los estados provoca que la participación se inhiba, que la autonomía de los gobiernos locales se unifique, que la concentración de los recursos propicie el desarrollo desigual de las regiones del país. Al ser pocos los ingresos repartidos de conformidad a las necesidades, los gobiernos locales dependen en gran medida de las participaciones y/o la capacidad de financiamiento que puedan tener. Los estados buscarán solventar estas deficiencias vía el mercado crediticio (contratación de deuda pública). En este sentido, la Constitución Política señala que los gobiernos estatales y municipales sólo podrán endeudarse para el financiamiento de inversiones públicas productivas y que dicha contratación debe de realizarse exclusivamente en el interior del país, con empresas o particulares nacionales y en moneda nacional. La deuda pública se entiende como los recursos financieros que los gobiernos obtienen para cubrir un déficit presupuestario o para proyectos de inversión pública. El financiamiento se contrata dentro del país a través de créditos, empréstitos y otras obligaciones derivadas de la suscripción o emisión de títulos de crédito o cualquier otro documento pagadero a plazo. El endeudamiento a nivel central se utiliza para controlar el nivel de la demanda agregada, como una función de estabilización. El endeudamiento de los gobiernos locales va encaminado a proyectos de inversión, diferencias entre los ingresos y gastos de corto plazo, deuda anteriormente adquirida y déficit presupuestal. Por otro lado, los gobiernos locales tienen como objeto la producción de bienes públicos de acuerdo con las preferencias de los habitantes de la comunidad bajo su jurisdicción. El uso de la deuda permite evitar cambios bruscos en los impuestos recaudados, ya que en caso de no utilizarla, los estados tendrían que recaudar en el corto plazo, el total de los ingresos necesarios para realizar los proyectos, independientemente que el beneficio se mantuviera por largos períodos. En el mismo sentido, la deuda pública es ideal para utilizarla en aquellos proyectos que son autofinanciables y que se realizan en forma independiente por empresas u organismos para estatales creadas expresamente para ello. En este tipo de proyectos, la población puede identificar claramente los beneficios que se le ofrecen a cambio de la deuda y de los costos y gasto que son necesarios para su operación. Por todo esto, los efectos de la crisis económica se pueden enfrentar a partir de la contratación de deuda, la cual deberá estar destinada a proyectos de inversión y a dar un segundo impulso a la economía local. La deuda pública contratada por los gobiernos estatales son indicativos de las obligaciones económicas, sociales y políticas de los ejecutivos locales. La contratación de deuda pública de 2010 tiene como finalidad la reducción del impacto del estancamiento económico presentado durante los años 2008 y 2009. En este sentido, la contratación de deuda de la capital del país, busca mitigar a los millones de habitantes que sufren de pobreza, medida de forma multidimensional. En otras palabras, aquellos habitantes que al menos tienen alguna carencia de estas dimensiones: I) ingreso per cápita; II) rezago educativo promedio en el hogar; III) acceso a servicios de salud; IV) acceso a la seguridad social; V) calidad y espacio de la vivienda; VI) acceso a los servicios básicos de la vivienda; VII) acceso a la alimentación y; VIII) grado de cohesión social. Durante el último año, las entidades federativas contrataron financiamiento por más de 314 mil millones de peso, representando un incremento de 24 por ciento, sobre el monto de la deuda anterior. Ello implicó el mayor crecimiento observado desde 1998, cuando éste fue de 24.53 por ciento. De los estados contrayentes de deuda, sólo seis estados redujeron sus pasivos en el mismo año: Yucatán (con una reducción de 11.2 por ciento), Chiapas (10.6 por ciento), Aguascalientes (7.6 por ciento), Chihuahua (6.7 por ciento), Querétaro (5.8 por ciento) y Nayarit (1.8 por ciento). Ahora bien, las entidades que más aceleraron su deuda, incluso por arriba del ciento por ciento, con relación al Producto Interno Bruto (PIB), son: Coahuila (429%), Morelos (267%), Quintana Roo (160%) y Veracruz (130%). la participación de las deudas estatales y municipales es de 2.5%, aunque en el caso de Sonora es de 5.5%, Quintana Roo de 5.3% y Veracruz de 3.7%. ¿Qué implica que estados como Veracruz hayan aumentado tanto su porcentaje de deuda y esto represente solo una pequeña proporción de su PIB? La administración del ex gobernador Fidel Herrera Beltrán tuvo como eje rector de su sexenio, impulsar y fortalecer el desarrollo de las comunidades menos favorecidas. En este sentido, las políticas gubernamentales en esta Entidad se destinaron a combatir la pobreza multidimensional y como valor agregado, incorporarlos a la productividad económica del país, cumpliendo además, con la responsabilidad en el pago de sus correspondientes obligaciones fiscales. Los resultados del comparativo entre de 2010 y 2005 destacados por el Censo de Población y Vivienda (2010), Conteo de Población y Vivienda (2005) e Índice de Marginación generado por el Consejo Nacional de Población (2005) son: una reducción del porcentaje de la población analfabeta en 2.02 puntos porcentuales, pasando de 13.42 a 11.40%; el nivel promedio de escolaridad aumento en 0.54 puntos porcentuales; hubo una reducción en las viviendas sin drenaje, sin energía eléctrica, sin agua potable entubada y con piso de tierra, 0.28, 1.27, 4.42 y 11.07%, respectivamente. Lo realizado por el ex gobernador Herrera Beltrán en el estado de Veracruz es ejemplo de un buen gobierno. Entendido este como aquél que cumple con 9 características: participación ciudadana, legalidad, transparencia, responsabilidad, consenso, equidad, sensibilidad, eficacia y eficiencia. Reflejando la preocupación permanente por las necesidades presentes y futuras de la sociedad. Para la reflexión: Político, quien se preocupa por la próxima elección; estadista, por la próxima generación. Nos leemos en mi correo electrónico, alejandro@pastranavalls.com, y nos seguimos en twitter, @al3k_pv.
Last Update: Dec. 9, 2024, 11:21 p.m.